05 abril 2008

☢ Tecnología vs. ignorancia

13-sep-1987 • Saqueadores roban un cilindro de 50 cm de alto por 5 cm de diámetro de una clínica abandonada. Después de romper el cristal de iridio, el radiactivo polvo de cesio en el interior del cilindro empieza a ionizar el aire húmedo, emitiendo un hermoso resplandor azul. Personas en Goiânia manipulan el polvo. Un tipo le quiere hacer un anillo a su mujer. Una niña se pinta el cuerpo. Cinco mueren durante el primer mes, 244 sufren contaminación radioactiva.

dic-1998 • Pepenadores de metal informales compran 2 cilindros y proceden a desarmarlos en sus casas antes de fundir los metales. 10 personas terminan con radiación severa en Ankara (la Ancyra de los romanos y de los gálatas). Parte del cobalto radioactivo es recobrado antes de entrar al horno de reciclaje.

nov-2000 • Alguien arrojó un cilindro de cobalto a un horno de reciclaje de acero. Una porción del acero resultante se convirtió en pines que fueron usados en brazaletes de reloj por una fábrica de Hong Kong, y vendidos por Carrefour en Francia. Un empleado de una usina nuclear llevó un reloj al trabajo y disparó las alarmas de radiación, con lo cual eventualmente se hallaron 200 lbs. de acero radiactivo aún sin usar en una planta en China.
Todos nos beneficiamos de las modernas máquinas nucleares del siglo XXI en las oficinas de nuestros dentistas, en nuestros hospitales, y en los talleres de aviación. Sin embargo, muchos aún viven en un mundo sin conciencia del cuidado que requiere la tecnología que nos rodea, y sin enterarse del significado del símbolo del átomo que emite radiaciones alfa, beta, y gamma.

Puesto que pocos en San Salvador someten sus relojes y cafeteras a revisiones diarias de radiación como el obrero nuclear francés, difícilmente se sabrá si tenés un reloj, una tele, o una cámara atómica

4 comentarios:

Roberto dijo...

Estimado Visitador: en nuestro medio se abusa de los juicios absolutos, y lamento decírselo pero yo sí someto mis relojes a controles de radiación con un equipo portatil que poseo para tal efecto. De hecho evito todos aquellos relojes que tengan tritio en las esferas y que fueron muy utilizados y vendidos en El Salvador en la década de los sesentas y setentas. Un saludo.

El-Visitador dijo...

« yo sí someto mis relojes a controles de radiación con un equipo portatil que poseo para tal efecto »

Admito que ha sido un error emitir un jucio absoluto y pido las disculpas del caso.

Refrescaré el apunte para hacer notar que pocas personas en El Salvador someten sus relojes y cafeteras a revisiones de radiación

Saludos,

Ixquic* dijo...

E-V:

Me agrada cuando se reconoce que no es justo hacer juicios absolutos.

No todos los patos son blancos o quizá...no todos los pájaros están preñados o....o....

Saludos!

Anónimo dijo...

visitador hablando de radiacion te quiero comentar algo que desde mi punto de vista es muy serio. como sabras desde antes de los proceres de el salvador muchos salvadorenos han estudiado en guatemala en la universidad de san carlos de guatemala y yo me incluyo, ahora la grandeza de la universidad no es la que fue hace anos.
quisiera saber a que grupo se debe acudir. en la facultad de odontologia de la universidad san carlos de guatemala considero que se esta abusando de la radiacion y mercurio y peor aun no hay una forma de desecho de quimicos que garantice que sea hecho de manera adecuada, existen aparatos de rayos X en varios edificios que no estan protegidos estan en medio del salon y miles de estudiantes tienen que atender a laboratorios y usar los aparatos de rayos X cada estudiante en un periodo aprox de una hora, y ninguno tiene el chaleco de proteccion, y de igual manera se realiza en la practica de los ultimos anos que ademas para mi es socialista y retrograda, el punto principal es la contaminacion por radiacion, que estan en medio de las salas de laboratorios y/o de realizar limpiezas etc a los pacientes o sea que estamos incluyendo a los pacientes tambien y a los profesores, que se debe hacer a quien acudir para que esto cambie y se de un servicio justo y sobre todo cuidar la salud de los estudiantes.