17 julio 2006

El vicio de los sindicatos

ANTIGÜEDAD.

Los sindicatos luchan por los derechos de antigüedad. Entre más tiempo tenga de calentar su silla el empleado, mayor deberá ser su salario, vacación, indemnización, pensión, y otras prebendas. Al reverso de la moneda, la empresa generalmente pierde la flexibilidad de premiar al buen empleado más allá de lo simbólico o superficial.

¿Concebiste una genial idea y la implementaste? Imposible ascenderte. Según la sección XVII del contrato síndico-patronal, los ascensos deben ser aprobados por la Junta Sindical y otorgarse de preferencia a los empleados más antiguos.

¿Sos más vivo y más dedicado que tus congéneres? Imposible darte un aumento. El inciso (m) de la cláusula XLIV especifica que todos los empleados de una misma unidad deben recibir el mismo ajuste salarial [...] el inciso (q) indica que además debe otorgarse un 30% extra a los empleados con más de 12 años.

¿Hay un viejo cínico, rudo con los usuarios y pesadote con los colegas que siempre te pierde los documentos que te corresponde procesar? Imposible despedirlo, porque el párrafo (f), inciso (viii) indica que solo se permiten los despidos por 10 tardías o faltas injustificadas.

Reglas sindicales de antigüedad. Las asesinas de tu iniciativa, veneno de tu creatividad, tumba de tu motivación; madre de la indolencia y cuna de la mediocridad. El vicio incurable de los sindicatos.

En una meritocracia, ascienden los mejores. En una antiguocracia, ascienden los mediocres.

3 comentarios:

Aniuxa dijo...

Le repito que le sería bueno leer el informe de Human Right Watch. A lo mejor se daría cuenta que sí existen violaciones laborales y que esa debe ser la razón de ser los sindicatos.

Nomás eso.

Victor dijo...

Visitador, que yo recuerde, hay cuestiones como la seguridad social, la jornada de 8 horas, el salario del fin de semana, etc. que existen gracias a los sindicatos y sus peleas con las patronales y los gobiernos de turno.

Es cierto que en muchos casos, los que dirigen los sindicatos son una suerte de dinosaurios y tienden a buscar la satisfacción de intereses personales, tal como sucede con algunos personajes o grupos anclados al poder en los partidos políticos, entidades de gobierno, etc.

Pero como bien dice Aniuxa, existen violaciones a los derechos básicos de la persona y del trabajador que de no ser por los sindicatos, se quedarían en la impunidad. Sin esas agrupaciones, las condiciones laborales seguirían siendo las mismas o casi las mismas que en la Inglaterra de los primeros años de la revolución industrial.

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

De acuerdo con Aniuxa y Víctor, pero hay algo cierto: los sindicatos son una magnífica idea echada a perder. Y me da la impresión de que es la ideología política la que los ha arruinado, sea de la tendencia que sea.
Excepto los anarconsindicalistas. Esos tipos me caen bien.