21 mayo 2006

Los consejos del gobierno gringo

Hay que distinguir entre cómo viven los gringos y qué clase de "consejos" nos predica a nosotros el gobierno de Estados Unidos. Por ejemplo, ellos viven con libertad, reducciones de impuestos, más policías por habitante que nosotros, y mano dura para los criminales; al mismo tiempo, su gobierno nos dice:

USAID cree que Hacienda no puede atender todas las necesidades de educación, salud e infraestructura en cada municipio. Por eso, proponen un impuesto predial.
En EEUU, ellos bajan los impuestos (11 de mayo). En El Salvador, nos dicen que subamos los impuestos, y que nos clavemos a los jubilados, a los jóvenes, y a los desempleados.

Muchas recomendaciones de la USAID son maldad e hipocresía pura, disfrazada de "consejería."

1 comentario:

Arcano dijo...

Yo creo que no es positivo que se proponga aumentarle los impuestos a quienes apenas tienen para sobrevivir. Pero si creo que ya no podemos seguir como hasta ahora.

En el 2004, la Balanza Comercial, es decir el resultado de restar los ingresos por exportaciones a los egresos por importaciones fue de -2973.50, es decir que gastamos más de los que generamos en ganancias:
http://www.bcr.gob.sv/estadisticas/series_estadisticas.html
y lo que nos ha salvado son las remesas familiares que representaron un ingreso de 2547.60 (¡estamos hablando de millones de dólares!)
http://www.bcr.gob.sv/estadisticas/se_remesas.html

Qué quiero decir con esto, que si no se aumentan los ingresos, no con préstamos, sino con ingresos para el estado, entonces no se podrá invertir en educación, salud y seguridad. Estos ingresos, como bien decís, no deben adquirirse aumentando el IVA o implementando un impuesto que perjudique a los más pobres. Hay que ver la forma en que los que acaparan los beneficios del sistema, paguen más. Esa es una forma de redistribuir la riqueza nacional. Pero no hay voluntad política para hacerlo y los argumentos sobran. Que se desincentiva la inversión, quqe no tenemos ventaja competitiva, que eso es castigar al empresario...

Siempre hay una excusa. Y ya no sigo porque ya me extendí mucho.